Sillón Técnico

Grandeza Azul Presenta: Malas decisiones

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El sábado pasado fue un fín de semana atípico para toda la nación celeste, un partído que en el papel parecía fácil y a toda costa ganable, se convirtió en una auténtica pesadilla, dentro y fuera del campo.

Empezando con los problemas extracancha que decían que el partido se podía posponer un par de días, ya que no se contaba con seguridad suficiente en los estadios, gracias al primer informe de gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto y sumandole a esto el partido entre Pumas y América que sería el mismo día, no se tenían las garantías necesarias para jugar con seguridad en la cancha del estadio Azul. Pero estos problemas de seguridad solamente pasaron de un lugar a otro ya que en el estadio 10 de diciembre tampoco se contaba con las garantías necesarías para albergar a dos equipos de primera división.
Recordemos que en el estadio 10 de diciembre juega la filial de Cruz Azul, Cruz Azul Hidalgo.
Lo que parecía una decisión acertada por parte de la directiva, se convirtió en una pésima decisión, no pasa por la directiva sino por los pseudo aficionados de ambos equipos que invirtieron su tiempo para golpearse con palos, piedras y cuanta cosa mas se les pusiera enfrente, esto ocasionado por el enojo de los aficionados de Queretaro que no tenían acceso al estadio.
Ya en la cancha la tónica fue la misma, un Cruz Azul con manejo de la pelota, pero sin profundidad, poco a poco controlaba las circunstancias cuando de pronto en una jugada que parecía intrascendente, Apodí logro engañar al arbitro y este marcó un penalti inexistente, un clavado que le daba la oportunidad a Queretaro de abrir el marcador. Esteban Paredes no desaprovecho el regalito y puso el 0-1 momentaneo ante el descontento de la afición.
Minutos más tarde Luis Loroña marcaba el segundo tanto queretano ante la sorpresa de todos y es que Cruz Azul después del primer gol empezó a generar fútbol y tuvo dos opciones claras de gol que el portero Hernandez atajó muy bien, parecía que estaba más cerca el empate que el 0-2.
En la parte complementaria Cruz Azul trató de descontar en el marcador y empetar el partido pero ni una cosa ni la otra, el equipo capitalino fue incapaz de meter un gol, por falta de contundencia y por el portero Queretano que estuvo enorme bajo los tres palos.
Con todos estos aconteciminetos, el sábado pasado fue un sábado atípico como lo había mencionado anteriormente para la afición celeste ya que nos quedamos sin los tres puntos, con paso irregular, sin darle una alegría a la afición de Hidalgo y perdiendo el invicto en casa.
Por: Fernando Daza Ávila